Recoleta un barrio histórico.

Recoleta es uno de los barrios más elegantes y antiguos de la Ciudad de Buenos Aires.

La zona de Recoleta no era de mucho interés para los conquistadores españoles. Después de la fundación de Buenos Aires, Juan de Garay repartió el territorio de la ciudad en 65 parcelas, de las cuales Recoleta ocupaba seis. La zona central del barrio pertenecía a Rodrigo Ortíz Zárate, quien creó la chacra “Los Ombúes”, llamada así por la cantidad de árboles de esta especie que había en la zona. Fue su hijo Juan Zárate quien heredó las tierras y las vendió al capitán francés Beaumont por el módico precio de un traje.
Así era el valor que tenían las tierras, curiosamente hoy una de las más cotizadas en Buenos Aires, dado que Beaumont también las vendió luego por una tenaza, una peluca y un abrigo.

El nombre de Recoleta llegaría con la instalación del convento de los frailes Recoletos Descalzos, de la congregación franciscana. Fuerone los los que fundaron la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar, inaugurada en 1732, y los que eventualmente le dieron su nombre al barrio.
El terreno sobre el cual construyeron el Convento fue donado por un matrimonio a los frailes y la construcción comenzó en el año 1706.
Les tomaría unos 30 años finalizar la construcción.

Durante la gobernación de Marcelo Torcuato de Alvear, se remodeló el cementerio, uno de los atractivos más importantes del barrio, que había sido expropiado durante la época de Rivadavia. La entrada se construyó más o menos por esa misma época de la remodelación. Sin embargo, el barrio aún carecía del valor que tiene actualmente. Fue durante la epidemia de fiebre amarilla y cólera de la década de 1870 que las familias más pudientes y ricas de la Ciudad comenzaron sus construcciones en Recoleta. Mientras que los sectores populares se ubicaron en la zona Sur de la ciudad debido a las órdenes de descentralizar la población, las familias adineradas de Buenos Aires comenzaron a construir mansiones en Recoleta, de claro estilo francés.

Estos enormes edificios siguen siendo hoy en día algunas de las joyas arquitectónicas más preciadas de la ciudad de BUenos Aires.

Este evento fue el que marcó Recoleta para siempre con un aire parisino caracterizado por grandes espacios verdes y muchos atractivos como restaurantes, bares y avenidas. Algunos de los sitios tradicionales del barrio que todavía podemos ver son, además de la Iglesia y el Cementerio, el paseo de compras Buenos Aires Design, la Biblioteca Nacional, y el Centro Cultural Recoleta. Son algunos de los edificios que más marcan la vida comercial y cultural de la Ciudad.

Mientras que Plaza Francia, también conocida como Plaza Intendente Alvear. Ubicada frente al Cementerio, adquirió notoriedad a comienzos de los años ’70 cuando se instaló en su suelo la llamada feria hippie, que se caracterizaba por la venta de productos artesanales.