Recoleta. Antiguo y Moderno

Allá lejos y hace tiempo, precisamente en el año 1912 finalizaba la construcción que Don Axel Aberg Cobo había encomendado a los arquitéctos británicos, Walter Basset Smith y Bertie Collcut.

La casona destinada a que viviera su familia, tiene influencias borbónicas y neoclásicas propias del estilo inglés del siglo XVIII. De singulares características y por su antiguedad, representa un inmenso patrimonio arquitectónico, ícono del barrio y la ciudad.

Con el paso de los años la casona fue quedando en manos de sus respectivos herederos quienes la convirtieron en un lujoso salón de eventos, y ya había sido reciclada en dos ocaciones, pero en la actualidad decidieron darle un nuevo destino.

La casa seguirá en el mismo lugar pero será la puerta de acceso a la modernidad, un edificio de 10 pisos, vidriado en su fachada y que albergará oficinas y viviendas.

La idea a cargo del estudio de arquitectos Lacroze, Miguens, Prati, proponen conjugar antiguo y moderno.
Para eso se valorará especialmente el exterior y las áreas nobles, el inmueble conservará la fachada, su lujosa entrada principal,el ascensor, la escalera de una pieza en madera, las arañas de época y los pisos originales.

Por supuesto que un proyecto de tamaña emvergadura y tratándose de una mansión histórica, no podría más que generar controversia entre los vecinos y diversas ONG quienes consideran que dichos edificios deberían estar protegidos por la ley y catalogar las construcciones también por su parcela de tierra, es decir que los jardines externos y patios también merecen ser preservados.

Mientras que quienes residen en la zona desde hace más de 50 años temen que el barrio pierda su identidad, sus íconos y su pulmón de manzana.