La Legislatura porteña una obra de los Arquitectos Eduard Le Monnier y Héctor Ayerza

El Palacio de la Legislatura porteña se terminó de construir en 1931. Los arquitectos, Eduard Le Monnier y Héctor Ayerza, se inspiraron para el diseño en el neoclacisismo francés del siglo XVIII. La Legislatura posee una biblioteca y una hemeroteca abiertas al público, ademas de sus tres salones y el recinto de sesiones.

El Palacio Legislativo, declarado Monumento Histórico Nacional en 2011, fue diseñado en estilo francés por el arquitecto Héctor Ayerza. Lo inauguraron el sábado 3 de octubre de 1931. Eran tiempos difíciles, porque el entonces Concejo Deliberante había sido disuelto un año antes, después del golpe militar de José Félix Uriburu.

La torre, de 97 metros de altura, alberga un reloj Westminster con cuatro esferas de 4,5 metros de diámetro. Este reloj está conectado a cinco campanas: La Santa María, La Pinta, La Niña, La Porteña y La Argentina; la mayor pesa 1,8 toneladas. Otro carrillón (conjunto de campanas grandes convenientemente afinadas y ordenadas para producir melodías, de origen alemán, con 30 campanas y más de 27 toneladas de peso), puede usarse para tocar melodías por medio de un teclado de madera que se encuentra en la torre.

El 18 de Noviembre de 1926 es colocada la piedra fundamental por el entonces Presidente de la República, Dr. Marcelo T. de Alvear; sin embargo, la finalización de la obra demandará cerca de cinco años. El edificio se emplaza entre las calles Hipólito Yrigoyen, Diagonal Julio A. Roca y Perú. La vista conforma un triángulo de grandes dimensiones cuya compacta volumetría exterior se ajusta a los límites del terreno y solo se distingue del resto de tejido urbano por la torre del reloj.

l edificio se emplaza entre las calles Hipólito Yrigoyen, Diagonal Julio A. Roca y Perú. La vista conforma un triángulo de grandes dimensiones cuya compacta volumetría exterior se ajusta a los límites del terreno y solo se distingue del resto de tejido urbano por la torre del reloj.

Las fachadas articuladas a través de un basamento, los tres pisos unidos por un orden monumental de columnas terminadas en una gran cornisa y el piso ático adornado con esculturas, recrean ciertos modelos clásicos franceses.

El conjunto se completa al incorporar al edificio principal la construcción anexa, cuyo diseño original fue concebido para uso residencial.

Los trabajos de obra comienzan recién en 1927 y los llevará adelante la empresa constructora de Luis Falcone, adjudicataria de la licitación. Entre otras responsabilidades, bajo su supervisión se encomendaron los herrajes de lujo y los artefactos de luz, el reloj de la torre con cinco campanas y el carillón con 30 campanas.

El 3 de octubre de 1931 cuando se inauguró el Palacio del Concejo Deliberante, acaso el último en su género entre los edificios públicos de nuestra ciudad.

Sus interiores lujosos fueron escenario para recepciones del más alto nivel protocolar y su escalinata principal techada por una cubierta vidriada a ocho aguas, es única.

Las imágenes de los viejos noticieros de Sucesos Argentinos dan cuenta también del velatorio de Eva Duarte de Perón.

La segunda esposa de Juan Perón falleció el 26 de julio de 1952. La capilla ardiente de instaló primero en la rotonda del Ministerio de Trabajo y Previsión y luego en el Concejo Deliberante. Su cadáver sería depositado luego en la CGT.

El edificio volvió a funcionar como Concejo Deliberante en 1958. El historiador Daniel Vargas, autor del libro “El Palacio Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires”, cuenta que durante otras interrupciones institucionales el Palacio fue usado para albergar el Banco Municipal, la Secretaria de Educación y, durante la última dictadura militar, el comité de organización del Mundial de 1978.

Con la recuperación de la democracia, en 1983, en el edificio volvió a sesionar el Concejo Deliberante. Hasta 1996, año en que ese cuerpo fue disuelto y, a partir de la autonomía de la Ciudad, el Palacio se convirtió en la sede de la Legislatura.