Encontraron muerta en el hueco de un ascensor, a una estudiante brasilera de 22 años en un edificio del barrio de Recoleta.

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Las amigas dudan de las versiones del novio y de su amigo, mientras piden el esclarecimiento del caso. La joven de 22 años fue encontrada muerta en el hueco del ascensor de un edificio ubicado en Avenida Libertador 654, Recoleta.

Ana Karolina Fernández dejó el bar en Uber con una promesa: avisar a sus amigas al llegar al departamento en el que la esperaba su “chico”, un extenista profesional con el que salía hace dos años. No eran novios, aunque la estudiante de medicina brasilera “estaba enganchada”.

Sin embargo, el departamento al que fue la estudiante era de otro joven, que también la esperaba en el piso 13 del edificio ubicado en Avenida Libertador 654.

El mensaje nunca llegó. Las horas pasaban y “Karol” no respondía los llamadosDecidieron escribirle al deportista y tampoco recibió una respuesta. A la mañana, volvieron a insistir. Del otro lado, nada.

¿Cómo se enteraron sus amigas de la muerte? Siguieron llamando hasta que contestó una mujer que dijo ser la madre del tenista. Les comunicó que él se estaba bañando y que estaba muy conmocionado porque Karol se había caído en el hueco del ascensor y había muerto.

Otro mensaje desesperado pidiendo explicaciones recibió el joven cuando las chicas ubicaron el cuerpo de la brasilera en la Comisaria 1A, donde confirmaron la identidad por una fotocopia de su DNI. Tampoco consiguieron una respuesta.

“No podemos entender el silencio de los chicos. Cómo no nos dijeron nada, por qué no atendían las llamadas”, dijo una allegada a TN.

Karol cursaba el tercer año de la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Sus amigas eran su familia y sus contactos más cercanos en la Ciudad.

Ellas mismas fueron las que se comunicaron con los familiares y el consulado brasileño. Nadie estaba al tanto de lo que había ocurrido. Este viernes, el caso llegó a la prensa de Brasil, mientras los allegados de la estudiante piden en redes sociales que el caso se esclarezca.

Ninguna de ellas quiere dar su nombre o hablar en los medios. “Tenemos miedo”, indicaron.

“Nos llama la atención que Karol no tenía puestas las medias. ¿Si se quiso ir por su propia voluntad y se cayó accidentalmente, por qué no tenía puestos los zapatos?”, se preguntan.

Al mismo tiempo aseguran que la estudiante no consumía drogas.

El dato es importante porque la policía encontró un polvo de color rosa en el departamento que, sospechan, podría ser ketamina en polvo o una nueva droga sintética alucinógena llamada “Tucibi” (por la traducción de 2C-B, sus siglas en inglés) o también conocida como “Venus” o “cocaína rosa” (su único parecido es la presentación en polvo), que combina los efectos alucinógenos del LSD con los enérgicos y eufóricos del MDMA.

“Jamás nos dijo nada raro de él, pero creemos que puede haber ocurrido una situación con la que no estuvo de acuerdo Karol y terminó así”, sospechan sus amigas que piden a la Justicia que investigue.

El viernes pasado, en un edificio de la avenida Del Libertador 654, entre Cerrito y Libertad, fue encontrado el cuerpo de Ana Karolina Fernández, de 22 años, en el hueco del ascensor.

La causa, caratulada como “muerte por causas dudosas”, espera resultados de pericias ordenadas por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 41.

Todo inició el viernes por la mañana a partir de un llamado al 911 que reportaba la posible caída de una mujer por el hueco del ascensor del edificio, desde el piso 13.

Efectivos de la comisaría vecinal 1A de la Policía de la Ciudad concurrieron al lugar y se entrevistaron con dos jóvenes, uno que vivía en el edificio y el otro, el novio de Fernández, un tenista de 26 años que salía con ella hacía dos años.

Ambos le dijeron a la policía que esa madrugada habían estado tomando bebidas alcohólicas hasta que en un momento Fernández se quedó dormida en un sillón del living yellos dos decidieron ir a otro sector del departamento.

Siempre según la versión del novio y del amigo, más tarde ambos volvieron donde estaba la mujer y no la encontraron, por lo que al revisar el departamento vieron que en el palier que conduce al ascensor, la puerta metálica del mismo estaba abierta.

Al acercarse, notaron que el ascensor no estaba y dedujeron que Fernández había caído por el hueco.

Personal de bomberos de la Policía de la Ciudad encontró el cuerpo de la joven universitaria en el tercer subsuelo del foso del ascensor.

La víctima quedó tendida boca arriba, vestida con un jean azul y una remera negra y en medias, sin calzado colocado.
Télam