El nuevo Centro de Exposiciones y Convenciones (CEC) de la Ciudad abrirá en septiembre.

Tras varias postergaciones el nuevo Centro de Exposiciones y Convenciones (CEC) de la Ciudad, ubicado en el barrio de Recoleta prevee su apertura para el mes de septiembre.

El espacio tendrá una capacidad para recibir a 5000 personas y se convertirá en el receptor más importante de exposiciones y convenciones del país, una atracción nacional e internacional.

Un proceso de licitación iniciado el 28 de abril determinará el ganador del concesionario, que tendrá el derecho de comercializar el espacio de 28.000 m2 durante 15 años; en ese plazo, el Gobierno porteño espera recuperar la inversión de la obra, que superó los $ 800 millones, por la doble vía del canon y de los ingresos indirectos que genera el turismo de congresos.

La obra se inició en 2014, quedando finalizados en diciembre pasado, fue durante el tercer trimestre de este año, que el CEC empezará a alojar las primeras actividades, según estiman fuentes oficiales.

El nuevo complejo se encuentra en la avenida Figueroa Alcorta al 2200, entre el parque Thays y la plaza de las Naciones Unidas, e integra una unidad urbanística y de paisajismo en la que sobresale la Facultad de Derecho de la UBA. El CEC cuenta con una terraza verde formada por lomas, senderos, áreas de descanso y miradores.

La estructura está construida en triple altura, característica que se observa en el hall de 2300 m2; los niveles se vinculan entre sí por escaleras mecánicas de uso reversible, fijas y ascensores. Desde ese espacio se accede a las salas principales y auxiliares, con capacidad para recibir hasta 5000 personas.

Los 5000 m2 del salón de conferencias pueden ser utilizados en su totalidad o dividirse en tres espacios de 1600 m2 cada uno mediante paneles móviles de nueve metros de altura. Además, el CEC cuenta con salas de servicio, un piso gastronómico, oficinas gerenciales y administrativas.

El complejo reemplaza al anterior Centro Municipal de Exposiciones, que funcionaba en una parcela aledaña y fue desmantelado.

El diseño del edificio, que fue equipado con una instalación central de aire acondicionado, refrigeración, calefacción y ventilación, estuvo a cargo del Estudio Minond, ganador del concurso público organizado por el Ministerio de Desarrollo Urbano junto a la Sociedad Central de Arquitectos.

La inversión que demandó la obra fue más del doble del presupuesto inicial.

La explotación del Centro de Exposiciones y Convenciones será privada y la concesión tendrá una vigencia de 15 años. El Gobierno porteño espera recuperar la inversión durante la extensión de ese primer contrato de concesión, tanto por el cobro del canon como a partir del movimiento económico que genera el turismo de congresos.

El plan original del Gobierno de la Ciudad era entregarlo en concesión por 30 años, pero sólo logró aval de la Legislatura para hacerlo por un plazo equivalente a la mitad.