El 87,9% de los argentinos aseguró sentirse más agotado que lo normal durante la pandemia.

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Los síntomas descriptos por la mayoría de los encuestados coinciden con el síndrome Burnout. Estrés, no poder desconectarse y cansancio extremo, entre otros.

Una encuesta realizada por Bumeran, arrojó datos sobre como afecta en las personas el aislamiento social implementado debido a la pandemia por COVID-19. La mayoría de los usuarios dicen haber experimentado el síndrome Burnout.

El síndrome de burnout también llamado “síndrome del trabajador quemado” está relacionado con una respuesta de estrés crónico en el trabajo.
Generalmente, se caracteriza por un progresivo agotamiento físico y mental, falta de motivación absoluta, entre otros.
Suele presentarse con mayor frecuencia en aquellos puestos de trabajo relacionados con atención a terceros, como: docentes, personal sanitario o personas que trabajan en atención al cliente.
Los síntomas de este síndrome son muy similares a los asociados al estrés laboral:
Cambios en el estado de ánimo
Desmotivación
Agotamiento mental
Sensibilidad a la crítica
Falta de energía y menor rendimiento
Afecciones del sistema locomotor
Dolor y rigidez muscular
Problemas gastrointestinales
Problemas cardiovasculares
Alteraciones en la piel
Dolores de cabeza
Mareos
Alteraciones del apetito sexual
Obesidad

Causas que originan el síndrome de burnout:
Exposición a un grado alto de atención al público, clientes o usuarios
Elevado nivel de responsabilidad
Jornadas laborales extendidas, pasadas las 10 horas
Trabajos monótonos
Mal clima laboral en la empresa o institución donde se desempeña
Falta de comunicación con sus jefes o compañeros
Ausencia de motivación
Baja remuneración salarial

La clave para un tratamiento eficaz del síndrome de burnout es detectarlo a tiempo.
Utilizar técnicas de relajación como la meditación o la escucha de música relajante.
El estrés y el burnout tienden a generar tensión muscular en determinadas zonas del cuerpo; es primordial realizar estiramientos y ejercicios antiestrés como parte de la rutina diaria (e incluso como parte de la rutina laboral si es posible).
Por otro lado, la terapia psicológica ayudará al trabajador a desarrollar mecanismos eficaces para afrontar situaciones que le producen estrés.
Finalmente, llevar un estilo de vida saludable, evitando el tabaco y el alcohol o dormir las horas suficientes, son sólo algunos de los consejos que pueden ayudar a combatir el síndrome de burnout.

La mayoría de los consultados aseguró haber sentido o sentir el síndrome de Burnout durante la cuarentena. En el caso de Argentina el 87,9% ha experimentado los síntomas, en Perú el 89,1%, en Chile el 82,4%, en Panamá el 74,2%, en Ecuador el 70% y en México el 69,6%.

El 22% de las personas en Argentina afirmaron sentir un agotamiento anormal por la carga excesiva de trabajo, igual porcentaje (22%), declaró no poder desconectar del trabajo aunque la jornada laboral haya terminado y el (12,8%) afirmó sentirse estresado. Otro punto que llama la atención es la desmotivación de quienes trabajan desde sus casas en este contexto mundial de adversidad.

El 68,5% de los argentinos asegura que trabaja más horas que lo que solía hacerlo en la normalidad. De la misma forma respondió el 81,1% de los peruanos, el 67,7% de los chilenos, el 60% de los ecuatorianos y el 55,2% de los panameños. Por su parte, la mayoría de los mexicanos (52,2%) considera que no trabaja más horas de las que trabajaba antes de la pandemia.

Asimismo, el 44,5% de los empleados argentinos aseguró no poder separar la rutina laboral de la vida personal en un contexto en el que ambas se llevan a cabo dentro del hogar, un 33,8% declaró que, si bien trabaja un poco más que antes, logra imponer límites horarios y respetarlos y un 21,7% expresó que armó una rutina que cumple y separa los espacios de trabajo dentro de su hogar.

En un contexto inédito en la historia del mundo laboral, toma relevancia el rol que han asumido los departamentos de recursos humanos de las organizaciones para acompañar a sus empleados. Sin embargo, el 71,5% de los encuestados argentinos comentó que en su compañía no realizaron ninguna nueva iniciativa. Por otro lado, el 20,1% declaró recibir consejos para afrontar la cuarentena a través del envío de emails con información sobre salud mental, acordar reuniones virtuales para relacionarse, efectúan seminarios contando prácticas saludables, entre otros, el 5,5% manifestó que se generaron espacios de contención y el 2,3% aseguró que desde el área de RRHH se tomó un rol más activo a la hora de la contención.

Esta situación pone de relieve que hay ciertas necesidades de los empleados no contempladas por empleadores, ya que el 92,2% de los consultados considera importante que la empresa tenga un rol de contención dadas las circunstancias.

Con respecto a la postura de esta área en el resto de los países participantes de la encuesta, la respuesta sobre la ausencia de nuevas iniciativas frente a este contexto se replica en Chile (56,7%), Perú (47,9%), Ecuador (55%) y Panamá (46,4%). Mientras que el (59,1%) de los mexicanos declara ser contenido por las empresas en las que trabajan.

A pesar de las malas sensaciones, el 34,3% de los argentinos comentó que en su tiempo libre aprovecha para leer, mirar series y hacer actividades que lo desconecten de la rutina; el 27,2% practica yoga o gimnasia, el 14,6% intenta mantenerse en contacto con sus seres queridos y hablar de lo que le pasa para mitigar el impacto; el 8,4%, luego del horario laboral, desconecta sus dispositivos electrónicos de trabajo y el 5,8% aseguró que mantiene una rutina diaria le permite disminuir la incertidumbre y le genera menos estrés.

Los países participantes en la investigación fueron Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Panamá y México.