Alacranes en la Ciudad. Recomendaciones en caso de picaduras de alacranes

El temor por la picadura de alacranes volvió a invadir Buenos Aires: vecinos del barrio porteño de Retiro advirtieron la presencia de estos arácnidos en una obra en construcción y los operarios llamaron para que fumiguen de urgencia.

“Nosotros lo vimos, le sacamos fotos y todo y empezamos a avisar. Había una banda de alacranes”, aseguró este jueves uno de los trabajadores de la obra, ubicada en Juncal al 1100. “Ayer vinieron pero hace rato que estábamos llamando”, precisó en referencia al control de plagas.

Al igual que los operarios, vecinos y comerciantes hicieron denuncias alarmados por la presencia de los alacranes cerca a un colegio y a un jardín de infantes, en pleno centro de la ciudad.

No es la primera vez que este tipo de animales hacen presencia en la Ciudad, a tal punto que existen cartografías especializadas en el ámbito en la Capital Federal. Una de ellas fue realizada por investigadores del Instituto Nacional de Producción de Biológicos (INPB), la UBA y el Hospital de Clínicas, que detectaron, entre 2001 y 2012, un número de 385 casos domiciliarios el ámbito porteño.

Cómo vive el nene que sobrevivió a 4 infartos por la picadura de un alacrán
Los datos tomaron relevancia el año pasado luego de que un niño de 5 años, Tobías Nuñez, sufriera cuatro infartos por una picadura de alacrán en su casa, ubicada en las calles Costa Rica y Gurruchaga, en Palermo Soho.

En cuanto a la prevención, las recomendaciones son, en caso de picaduras, no realizar tratamientos caseros, aplicar hielo, consultar rápidamente al médico y si es posible, identificar el insecto.

Protección personal:
• Revisar y sacudir prendas de vestir, y calzados.
• Sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebe o niño.
• Tener precaución cuando se examinan cajones o estantes.
• Evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes.

Protección intradomiciliaria:
• Utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitarios.
• Controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras
• Colocar burletes o alambre tejido (mosquitero) en puertas y ventanas.
• Revocar las paredes, reparar grietas en pisos, paredes y techos
• Control de cámaras subterráneas, cañerías, sótanos, huecos de ascensor y oquedades de las paredes

En el ámbito peridomiciliario:
• Realizar aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores.
• Efectuar control de la basura para reducir la cantidad de insectos (arañas y cucarachas) que sirven de alimento a escorpiones.
• Evitar acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca porque suelen ser lugares donde se mantienen, conservan y dispersan. Evitar juntarlos con las manos.
• Los alacranes pueden encontrarse en áreas rurales (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos) o urbanas (sótanos, túneles, depósitos, cámaras subterráneas)
• Las aves de corral (patos, gansos, gallinas) son predadoras de los escorpiones
• Como última alternativa y con asesoramiento especializado, se usará la aplicación de plaguicidas de baja toxicidad por personal entrenado.

Una de las principales medidas para prevenir la presencia de alacranes o escorpiones es combatir a las cucarachas, que les sirven de alimento y los atraen, afirmó el doctor Carlos Damin.

“La presencia de alacranes es natural en la ciudad de Buenos Aires, por lo que no es raro que se produzcan accidentes sobre todo en primavera y verano, que es cuando salen. Como comen cucarachas una buena forma de prevenirlos es fumigarlas, ya que si no hay cucarachas no hay alacranes”, dijo Damin a la prensa.

Tras la aparición de varios casos de picaduras en la Ciudad, el especialista afirmó que otro factor “fundamental” para combatir a esos insectos es la higiene: “La fumigación es relativamente efectiva, sobre todo para las cucarachas, pero la limpieza y la higiene son fundamentales para evitar accidentes”, aseguró.

Consultado sobre los motivos de un escorpión a la hora de picar, Damin señaló que “el bicho pica cuando se siente atacado, pero no porque sí”.

“Cuando uno sin querer lo toca, por ejemplo mientras duerme, el animal se defiende”, precisó.

Sobre las especies de alacranes presentes en la zona y su peligrosidad, el investigador del Conicet y experto en sistemática de escorpiones del Museo de Ciencias Naturales Andrés Ojanguren precisó que hay fundamentalmente dos: el “Bothriurus bonariensis” y el “Tityus trivittatus”.

“Se trata de especies que están en la ciudad de Buenos Aires desde hace más de 50 años y que seguramente ingresaron desde el norte chaqueño en cargamentos de madera o similares”, señaló en diálogo con Radio Télam.

Y continuó: “Las dos especies que hay son el ‘Bothriurus bonariensis’, que no es peligroso, es el más oscuro, de pinzas negras y no tan común en la capital sino en las zonas parquizadas; y el ‘Tityus trivittatus’, que es venenoso, amarillo clarito con tres bandas negras, de pinzas finas y habita en túneles, subtes y edificios antiguos”.

“En épocas veraniegas, con mayor humedad, sumado al caudal de lluvias, los espacios donde viven esos insectos de la familia de los arácnidos se inundan y esa es la causa de su aparición en la superficie, ya que suelen ingresar a través de rejillas, cañerías, cloacas, cables de luz y todo lo que conecta con el subsuelo de la ciudad”, completó.

“Como pueden estar en cualquier lado, se recomienda sacudir bien las prendas de vestir, el calzado y la ropa de cama antes de irse a dormir”, añadió por su parte Marcela Aliaga, del Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas.