Acto inaugural de la extensión de la línea E

Fueron inauguradas las estaciones Correo Central, Catalinas y Retiro

En las primeras horas de esta mañana tuvo lugar el acto inaugural de la extensión de la línea E a Retiro. La marcha blanca fue realizada con una formación Fiat Materfer.

En el encuentro estuvieron presentes el Jefe de Gobierno Horacio Rodriguez Larreta, el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, el Ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, y el presidente de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), Eduardo de Montmollin, entre otras figuras destacadas de los gobiernos nacional y porteño. El presidente Macri faltó a la inauguración.

La extensión implica una ampliación del recorrido de la línea E en unos 2 km y cuenta con tres nuevas estaciones: Correo Central, Catalinas y Retiro. Se estima que en los próximos meses las tres sean rebautizadas con el agregado de nombres de personajes femeninos destacados.

Las estaciones Correo Central y Retiro permitirán combinar con otras dos líneas (B y C, respectivamente), mientras que Catalinas dará cobertura a una zona de la ciudad donde no llegaba el Subte hasta ahora. La terminal Retiro, además, significará la primera vez que la línea E tocará una cabecera ferroviaria, excepción hecha del breve período (1944-66) en que partía desde Constitución. Se estima que la extensión incorporará unos 63 mil nuevos usuarios a la línea E, la menos utilizada de la red.

La construcción de la extensión fue particularmente accidentada. Tal como explica un informe especial publicado hoy por enelSubte, comenzó a ser planificada a fines de los años 90, pero la obra no se adjudicó sino hasta 2007 y las tareas comenzaron recién en 2009. Si bien la obra civil, ejecutada por el anterior Gobierno nacional, estaba terminada para 2015, restaba la colocación de vías, catenarias, obras de potencia y otras instalaciones accesorias, tareas que fueron encaradas por el Gobierno de la Ciudad en los últimos tres años.

Con su inauguración, además, se cierra una etapa de expansión de la red: ya no queda ninguna estación de Subte en construcción y no se planea comenzar con ninguna en el corto plazo. Es la primera vez que esto sucede en casi 50 años.