La Asociación Franciscana Pata Pila y Nutrilón ProFutura 4 asisten en Salta las problemáticas nutricionales de madres e hijos.

Una camioneta visita comunidades Salteñas con el objetivo de nutrir su futuro.
 
El vehículo, que actúa como un centro de atención nutricional, se acerca a las familias de Dragones y Santa Victoria, localidades de la provincia de Salta, para brindarles su apoyo. Recorre 1.200 kilómetros semanales y su objetivo no sólo es ayudar, sino nutrir el futuro de madres e hijos a través de información que aportan distintos especialistas.

Diego Bustamante, fundador de la Asociación Franciscana Pata Pila y uno de los protagonistas de esta acción, habla sobre la situación de la sociedad y cuenta cómo, a través de esta metodología, se puede mejorar el porvenir de un niño.

Las comunidades más humildes del norte de Salta con las cuales trabaja Diego Bustamante, director de la Asociación civil Franciscana Pata Pila, necesitan, sobre todas las cosas, educación e información; estas herramientas, según su experiencia, son fundamentales para que las familias que viven allí puedan desarrollar un futuro mejor en su casa, escuela y en las relaciones interpersonales con la sociedad.

Esta falta fue la que lo movilizó, junto a Nutrilón ProFutura 4, a crear un centro de prevención y nutrición móvil; la unidad de cuatro ruedas, que visitó más 16 comunidades, traslada un equipo de profesionales multidisciplinarios, las herramientas necesarias y la seguridad que la información es la clave para el cambio. Los conocimientos que aportan los distintos especialistas (pediatras, asistentes sociales y psicopedagogos), se transmiten a través de talleres informativos. “Son prácticos, lúdicos y, a través de ellos, las familias pueden ir incorporando la información necesaria que no tenían debido al poco acceso a posibilidades”.

¿A quiénes van dirigidos los talleres? En su gran mayoría a las madres porque pueden convertirse en agentes de cambio de las situaciones en las que se encuentran sus hijos, a los que acompañan en la diaria. Una mamá que sabe qué es lo que tiene que hacer frente a distintas circunstancias es alguien que va a poder pelear por sacar adelante a su familia. En estas comunidades ellas son las que cocinan y se ocupan de cuidar a los chicos. Su rol, a partir de la incorporación de conocimientos, será el de nutrir el futuro: potenciar la vida, darle todas las herramientas que el niño necesita hoy para tener un mañana y ser la posibilitadora que sus hijos desarrollen todo su potencial. Se tornarán, entonces, en “empoderadoras de información”.

Esta metodología que viene siendo implementada desde el año pasado, ha traído mejoras concretas gracias a los talleres y las atenciones médicas y nutricionales que, en lo que va del año, han sido más de 5.000. “Alrededor de 1.700 chicos pasaron por el centro, algunos con casos críticos como malnutrición; los mismos siguen siendo atendidos para poder certificar su recuperación al igual que sus madres, quienes comienzan a finalizar su proceso de empoderamiento. Mamás que no sabían dar correctamente la lactancia y que no estaban al tanto que hervir el agua es una clave para no enfermar a su hijo, aprendieron a preparar una mamadera, cocinar con nuevos ingredientes y combinarlos de distintas maneras” explica Bustamante. A su vez, a las madres se les hace hincapié en la importancia de su propia nutrición durante el embarazo, lo que permitirá que ese chico crezca y se desarrolle.

Han atendido a más de 70 mujeres a quienes se la acompañó en todos los controles de peso, talla y análisis necesarios. Un caso a destacar es el de Gladys, una madre wichi de la localidad de Dragones, que transitó el proceso de enseñanza junto a su hijo hasta que este se recuperó; se comprometió tanto con la causa que hoy en día es voluntaria de Pata Pila. Ayuda a otras mamás con las manualidades.
La acción social captó el interés de National Geographic el cual, con su equipo, se dirigió hacia el centro y las comunidades a su alrededor para filmar la situación en la que se encontraban sus habitantes y cómo, de a poco, se pudo ir revirtiendo su realidad. El material consiste en 4 cápsulas y una transmisión de 30 minutos que estarán disponibles hasta fin de año.
De allí se desprende el compromiso de la sociedad que, en conjunto con el estado y las empresas privadas, pueden llevar a cabo proyectos de infraestructura y desarrollo local. Diego Bustamante destaca así la labor de Nutrilón ProFutura 4 que “se compromete a nutrir el futuro”.