Qué hacemos con nuestro tiempo libre?

Un buen plan es no tener plan, no asumir compromisos demasiado exigentes, en lo posible evitar horarios rígidos y, por sobre todo, descansar.

Es frecuente que los fines de semana se conviertan en una especie de maratón de reuniones, salidas, eventos, que, al final, se convierten en una carga y nos hacen comenzar la semana más cansados aún. Si fuera así, podríamos preguntarnos:

¿Todo lo que decidimos hacer responde a nuestras necesidades o a las de otros? ¿Por qué hacemos lo que hacemos?

Reflexionar sobre la verdadera motivación que nos impulsa nos puede ayudar a elegir aquello que realmente nos gratifica, impulsados por nuestros deseos.

En esta época en la que “no hacer nada” tiene mala prensa, no es fácil decidir olvidar la agenda durante un fin de semana, y luego enfrentar la pregunta –social – obligada de los lunes: ¿qué hiciste en el fin de semana?

Aprovechar el tiempo de ocio ofrece ventajas tanto para la salud como para el desarrollo social y afectivo:

Nos saca de la rutina de la vida cotidiana

Nos ayuda a neutralizar desequilibrios, inseguridades o carencias

Nos permite establecer relaciones estrechas y desarrollar aspectos afectivos

Nos permite recobrar fuerza y energías, tanto en lo físico como en lo mental

Permite concretar la realización personal e incrementa la autoestima

Sin embargo, hay que tener en cuenta que aún las actividades que se eligen pueden resultar estresantes, entonces para qué las afrontamos o para qué las asumimos. Quizás es consecuencia de dejarnos llevar casi sin pensar por tendencias, modas o costumbres, que hoy pueden resultar nos poco atractivas y que perpetuamos por hábito.

Es probable que aquello que en realidad no deseamos hacer nos produzca incomodidad o tensión, y, aunque no nos detengamos a pensar en ello, esa tensión subyace y en muchos casos hasta es percibida por quienes nos rodean; por lo cual, pierde el sentido obligarnos a hacer algo en función de la necesidad ajena, aunque no explícitamente, y sin darnos cuenta en mayor o menor medida se pone de manifiesto.

Repensar nuestras necesidades hoy nos permite aprovechar la posibilidad que tenemos de elegir con libertad aquello que sí deseamos hacer realmente. Es una alternativa, ya que no todas nuestras actividades son producto de elecciones incondicionadas. Evitar los ruidos externos, para así escucharnos, puede ser una buena opción.

Clr. Claudia Quiroga Daldi

Acerca de la Asociación Argentina de Counselors

La Asociación Argentina de Counselors (Consultores Psicológicos) nuclea a los profesionales de esta disciplina desde 1991 y obtuvo su Personería Jurídica como entidad civil sin fines de lucro en 1993. Los objetos de la Asociación son: nuclear a los profesionales Counselors; generar espacios de capacitación y actualización; establecer las normas generales y el código de ética y velar por su fiel cumplimiento; promover la realización de trabajos de investigación y su difusión; establecer vínculos, suscribir acuerdos y convenios de cooperación con otras instituciones y organizaciones; proporcionar asesoramiento profesional; crear espacios para compartir experiencias profesionales y recreativas; y hacer del Counseling una acción preventiva, promotora del desarrollo y bienestar de las personas.

Acerca de la disciplina

La especificidad del Counseling es el desarrollo y el bienestar personal, su tarea de ayuda está dirigida a personas que necesitan un espacio de escucha y acompañamiento para comprender mejor sus problemas, tomar decisiones, o realizar cambios en algunos aspectos de sus vidas. El Counseling viene a llenar parte de un vacío socio-cultural, como una oportunidad para el desarrollo de las potencialidades de la persona, para que estos puedan reconocer sus propios recursos internos.

Como abordaje el Counseling no procura una cura, se corre del paradigma médico terapéutico; es una disciplina que interviene en el área de la promoción del desarrollo humano y el bienestar. Es decir, no actúa en campos donde ya existen otras profesiones que dispensan atención a personas afectadas por trastornos de la conducta o de la personalidad.

Se trata de una profesión que facilita, por medio de un proceso acotado en el tiempo y encuadrado en sus objetivos específicos, áreas y medios de intervención, un proceso de cambio a personas, parejas, familias y grupos. El profesional facilita la resolución de problemas, fomentando el desarrollo, el despliegue del potencial de la persona y el cambio, sin que esto implique una reestructuración de la personalidad.

Contacto:
Asociación Argentina de Counselors
aac@aacounselors.org.ar

Directorio Counselors