Mengano, inspirado en los bodegones clásicos, reinterpreta los clásicos platos porteños.

El barrio de Palermo Soho le da la bienvenida a Mengano, una propuesta ambiciosa que busca combinar innovadoras técnicas con los clásicos platos porteños y logra superar la oferta existente con un resultado original y sorprendente, demostrando que la alta cocina no es sinónimo de elitismo. Su cocina está comandada por Facundo Kelemen, joven y apasionado chef de espíritu emprendedor quien forma parte de la nueva generación de cocineros que conquista la escena gastronómica logrando cumplir el sueño del restaurante propio.

Kelemen cuenta con una interesante formación con paso firme en Derecho, pero fue su vocación por la cocina el oficio que prevaleció y trascendió como profesión. Luego de varias pasantías en diferentes restaurantes de Buenos Aires como Tegui y Naná, mientras comenzaba la carrera de Profesional Gastronómico en el IAG y su interés se transformaba en un talento, decide emprender el camino como chef definitivamente y viaja a los Estados Unidos donde se forma en las mejores cocinas de Nueva York, como The Nomad, Estela, Contra, Atera y Eleven Madison Park. Es entre los hornos y braseros de estos referentes neoyorquinos de la alta cocina, donde Facundo Kelemen encuentra la inspiración para crear un restaurante que uniera la innovación de las técnicas aprendidas con la esencia del bodegón porteño; y donde comienza a planificar la propuesta de Mengano.

El local donde se despliega el encantamiento de Mengano entona armoniosamente con el resto de la cuadra del barrio palermitano, con una fachada de ladrillo a la vista y grandes aberturas de hierro. El vestíbulo es con lo primero que uno se encuentra al entrar al local, luego de tocar el timbre y ser recibido con la sonrisa de algún miembro del cálido e instruido equipo, abriendo paso a unos escalones de madera con acceso para discapacitados. Desde este punto se vislumbra lo que Mengano representa: la esencia arquetípica del bodegón y de la cultura argentina con un toque moderno. Lo lejano se percibe a través de todos los elementos. Los materiales que predominan en el local como la madera, el hierro y el ladrillo; la decoración; las sillas de madera y las imponentes mesas de madera y piedra; las antiguas aberturas de madera y sus techos altos y rústicos y un gran sillón que se despliegan a lo largo del local. Por otra parte, en los componentes importados como las lámparas, los azulejos norteamericanos y los artefactos de última generación, se ve reflejado la clara influencia de la modernidad neoyorquina.

La puesta en escena cuenta con una ambientación que logra que el comensal se sienta como en casa con la cocina a la vista, las luces tenues y cuadros heredados que reflejan la nostalgia de la época de los años sesenta y setenta, en un salón principal que cuenta con una capacidad de 30 cubiertos. Entre el salón principal y la cocina integrada hay una barra con banquetas desde donde se puede observar las habilidades de los cocineros en directo. Además, cuenta con un salón privado que alberga un imponente mueble de madera que atesora su destacada colección de vinos, con una mesa de piedra ovalada con capacidad para ocho personas donde se puede disfrutar de la intimidad, entablar conversaciones habituales o de negocios, con discreción en un lugar reservado.

La propuesta gastronómica de Mengano se apoya en la desconstrucción y reversión de los clásicos platos porteños, con un enfoque en la grand cuisine donde cada ingrediente tiene un por qué y está seleccionado a conciencia hasta en el más mínimo detalle, dando a sus comensales una experiencia sensorial genuina y honesta. La ceremonia comienza en cuanto el comensal se sienta en la mesa y es recibido con un delicioso chipá de queso casero que da el puntapié del periplo culinario. Seguidamente la carta despliega una docena de preparaciones concebidas para degustar y compartir en formato de pasos, con la intención de disfrutar un recorrido por la historia de la cocina argentina.

Para empezar, los imperdibles son el manjar de Croquetas de maíz en dos variantes ($190) y el Tartare de cordero con dulce de membrillo, alcaparras y torta frita ($240). Las recetas criollas reconstruidas sorprenden con el Revuelto de Gramajo con cebollas caramelizadas y queso de cabra ($210), un Matambre de cerdo relleno con churro de batata, romesco a la parrilla y jugo de hinojos quemados ($310) y la clásica, con el distinguido toque del chef, la Milanesa de tira de asado con ensalada mixta y puré mixto ($490). Donde se nota la influencia inmigratoria es en platos como el Pulpo a la gallega en dos variantes ($480), Arroz crocante con morcilla, kimchi, aioli de algas y escabeche de mariscos ($290) y el Pescado a la sal con manzana verde, miso y bagna cauda ($520).

Igual de irresistible e interesante resultan las opciones de postre y si de reversión se trata, el sorprendente protagonista es el Semifreddo del clásico arroz con leche con ¨vauquita¨ casera ($210). Además, sirven Pionono de chocolate ($190) y una fresca y liviana Ensalada de frutas de estación ($180).

Para acompañar estas delicadas y creativas preparaciones cuentan con una maravillosa carta de vinos que invita a que la experiencia de tomar vino en Mengano sea diferente y celebratoria. Con cristalería Riedel y copas especiales para cada cepa, la reserva con la que cuentan no solo es Argentina ya que además cuentan con vinos de muchas otras partes del mundo como Francia, Italia, California, Uruguay, entre otros y a precios razonables. Por su parte los vinos locales representan a la nueva corriente del Enólogo, con reconocidas bodegas como Michelini, Zuccardi, Bodega Charca entre otros. Además de los premiados y clásicos de Bodega Catena Zapata o Vistalba. Mengano sorprende asi también con una carta de vinos que cuenta con una diversidad única.

Dirección: Cabrera 5172 Palermo
Teléfono 47731881
Horario: De martes a sábados de 20:30 a 23:15hs
Medios de pago efectivo, Visa y Amex