Opciones nocturnas de plato, postre y bebida, incluyendo copa de vino

El sector de la gastronomía sigue luchando por sobrevivir. A los 400 cierres promedio anuales de restaurantes, se suman zonas como Puerto Madero donde los cubiertos han caído casi un 40% y los propietarios ya no pueden pagar ni los altos alquileres. Pero la crisis se repite en otras zonas, en Recoleta y Palermo, pese a ser lugares muy concurridos, la caída es del 20% los fines de semana, varios lugares están cerrados de lunes a jueves. No hay corredor que se salve, hasta avenida Libertador sufrió importantes bajas como Perica, Captain Cook en Martínez entre otros. A la hora de buscar ideas para sortear este momento, varios restaurantes promueven ahora un menú ejecutivo pero para la noche. No alcanza con ofrecer un menú con buen precio al mediodía.

Sólo basta recordar los principales restaurantes y bares que han cerrado en los últimos meses: Hermann, Café de la Ciudad, Balcón del Blues, el restó del Circolo Massimo, Los Chisperos, La Bourgogne, Taberna Baska, Siga la vaca en San Isidro, entre otros. Por eso, los dueños agudizan el ingenio para poder llegar a fin de mes y no seguir bajando su rentabilidad. El sector hizo en los últimos meses un estudio de rentabilidad operativa en un negocio competitivo y rondaba entre el 1 y 3%. Cuando históricamente llegó a ser de 15%. “Hace mucho que venimos perdiendo plata”, repiten.

Verónica Sánchez, presidenta de la Cámara de restaurantes, daba un tiempo atras un panorama del sector: “Hay muchos que ni siquiera pueden pensar en consumir, con un salario no pueden cenar afuera, queda una gran parte del mercado fuera de combate. Lo primero que se recorta son las salidas, no vas a cambiar a tu hijo de colegio. Te achicas, no salís, no gastas. El que podía salir a cenar, o comer afuera, ya no puede o no quiere. Si creo que me puedo quedar sin trabajo o que todo va a estallar, soy cauto y dejo de gastar”, dice Sánchez. Empresarios gastronómicos confirman que menos del 1% de la población puede sentarse a comer en restaurantes de tres y cuatro estrellas.

Para afrontar la crisis, el menú ejecutivo nocturno parece ser una alternativa que comenzará a promocionarse más. El reconocido y prestigioso restaurante El Globo, en Libertad e Hipólito Irigoyen, ofrece un menú de $390 que incluye entrada, plato y postre, sin bebida. Hay varias opciones, pueden ser desde unas rabas de entrada con una cazuela de merluza o callos de plato principal y postres a elegir. Hasta la parrilla Aires Criollos, un clásico de Santa Fe y Callao tiene un menú nocturno $530 que incluye plato principal con su acompañamiento, bebida y postre o café.

La cadena propietaria de los restaurantes Covadonga en Recoleta o Pugliese en Boedo, ofrecen opciones nocturnas de plato, postre y bebida, incluyendo copa de vino por $340 y $360, incluyen servicio de mesa de lunes a jueves.Para los que buscan buenos precios, la oferta de Celenco en Azcuénaga y Las Heras, casi en el corazón de Recoleta, es imbatible. Todas las noches por $205 ofrece tres opciones de plato principal, postre o café y bebida gaseosa o copa de vino.

Sólo algunos ejemplos que muestran que esta tendencia está en auge. Entre los principales cambios de hábito del último año, gastronómicos cuentan que: “Cada vez más se comparten los platos, ya no da vergüenza llevarse lo que sobra a la casa, aunque algunos lo llamen dogui bag. En los bares, la gente cada vez pasa más tiempo. Con la necesidad de poder usar el wifi y tener acceso a internet, algunas personas pasan en promedio hasta 4 horas con un café”.

La caída del consumo hace que almorzar, cenar y hasta tomar un café se convierta en un lujo, el sector lo sabe y por eso ofrece toda clase de promociones. Lugares que eran sólo cafeterías dan menús de almuerzo y cena y viceversa.